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Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina (1)
71013 San Giovanni Rotondo (FG)


Cuando el peregrino llega al inicio del descenso, debe prestar atención a la lectura no inmediata, es invitado a disminuir el ritmo de su andar y a tomar conciencia de la vida nueva que ha recibido en el bautismo, y que san Francisco y san Pío vivieron de una manera radical, hasta el punto de que llegaron a estar escondidos con Cristo en Dios Las tres primeras imágenes son como hitos de la historia de la salvación que nos hacen la memoria espiritual de que Dios se hizo hombre para que nosotros pudiéramos vivir la vida divina. El peregrino que desciende se podrá poner así en comunión con los dos santos profundizando todos los grandes pasos la vida espiritual hasta llegar también él a una vida más integrada en Cristo.
«En la plenitud de los tiempos envió Dios a su Hijo / despojados del hombre viejo / revestidos de Cristo / el Santo Espíritu clama Abba / hijos en el Hijo».
«Bautizados en Cristo Jesús / en su muerte / resucitados en Él / vivos vueltos de entre los muertos / caminar en una vida nueva».

Los textos escritos
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

La Madre de Dios teje la carne al Verbo

María confía en la palabra del ángel y la Palabra viene a habitar en su seno. María tiene en su mano la madeja con la que teje un cuerpo al Verbo. De María, Cristo se reviste del cuerpo, es decir, de la humanidad, del Verbo María recibirá el vestido de gloria.

Anunciación
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

Podemos vivir la vida divina porque Dios se hizo Hombre

La Virgen María da a luz al verdadero hombre y verdadero Dios Jesucristo, lo envuelve en pañales y lo recuesta en un pesebre. Los pañales recuerdan las prendas de vestir de la crucifixión y el Niño abre ya las manos en ese abrazo universal que se realizará en la cruz.

Nacimiento
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

La mirada de Cristo nos comunica la victoria sobre la muerte

El hombre descarga sobre Cristo todo el mal, todo el pecado, hasta el punto de matarla. El cuerpo de Cristo absorbe la muerte, pero el amor de Dios la quema porque en su Hijo no hay espacio para la muerte, sólo existe amor de Dios.

Crucifixión
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

Muertos con Cristo, resucitados en Él a la vida nueva.

En el bautismo muere la vida vinculada a la sangre y a nuestra carne por estar herida por el pecado de Adán y resucita la nueva vida vinculada a la sangre de Cristo. Los signos de la muerte de Cristo se convierten en estigmas de nuestras pascuas en el amor.

Bautismo de Francisco
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

El amor, camino del hombre nuevo

Francisco vive la vida divina y hace los gestos de Cristo. Ya no tiene miedo de sí mismo y por eso puede amar. Y un leproso besado es como Lázaro resucitado de entre los muertos.

Francisco besa al leproso
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

El hombre se convierte en lo que contempla

El padre Pío, también él con los signos del bautismo, es decir, ya hombre nuevo, mira a Francisco, que le revela a Cristo y el Padre Pío crece en la vida en Cristo en comunión con san Francisco. Así, el padre Pío llevará a Cristo al mundo de manera similar a Francisco.

Padre Pío contempla a Francisco, l'alter Christus
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

La mentalidad del hombre viejo no puede convivir con el hombre vestido de Cristo

San Francisco se enfrenta con el mal que resiste a la vida nueva, al seguimiento de Cristo. El padre no puede entender el camino emprendido por el hijo. Francisco, con humildad y sin violencia, deja las cosas del padre y se orienta al Padre de toda paternidad.

Francisco se desnuda delante de su padre
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

El padre y la madre comprenden la vocación del hijo y cuidan de ella, dispuestos incluso a los sacrificios

La enfermedad, la dura prueba de la vocación del padre Pío se convierte para los padres en realización de su misma vocación: ayudando a Pío sirven a la vida de Cristo en su hijo y realizan el verdadero sentido de ser madre y padre en este mundo.

El Padre Pío, en casa, enfermo
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

La vocación se revela al principio como una visión profética

En San Damián Cristo crucificado pide a Francisco que reconstruya la Iglesia que va a la ruina. Francisco se mueve inmediatamente, aunque sólo muy lentamente entenderá la llamada profunda de Cristo, es decir, dar de nuevo a la Iglesia un aspecto evangélico de la vida.

La visión de san Damián
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

El hombre no puede vencer por sí mismo al mal, sino que se combate con Cristo y en Cristo

El padre Pío, en la visión de la lucha con el gigante, revela una vocación de lucha espiritual. Se combate el mal con Cristo y no por cuenta propia. Cristo quiere decir la Palabra de Dios que se ha hecho cuerpo al que el padre Pío se puede aferrar. Cristo le ofrece ya la corona de la victoria.

El Padre Pío lucha con un gigante negro
Rampa della chiesa inferiore di San Pio da Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

aprile 2009

San Francisco después de la Cuaresma en San Miguel no se siente digno de bajaral santuario

San Francisco, consciente del mal que trata de distraer al hombre, a través de muchas trampas, de la nueva vida, de la vida que no acaba, pide la gracia en el combate espiritual a San Miguel, para que lo proteja del mal.

Francisco en el umbral del santuario en Monte San Michele
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

El mal tiene raíces en el mundo espiritual y se puede combatir sólo con armas espirituales

También el padre Pío venera a san Miguel Arcángel porque la lucha espiritual es una de las principales características del santo de Pietrelcina. Aquí tiene lugar la investidura de san Pío por parte de san Miguel para la lucha contra el mal. En un momento en que fácilmente se piensa que el mal se puede gestionar con medios humanos, el Señor nos recuerda, a través del padre Pío, la verdadera naturaleza del mal.

San Miguel bendice al Padre Pío
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

 


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