- CENTRO ALETTI - FORMACIÓN ESPIRITUAL Y PASTORAL - ARTE ESPIRITUAL - EDICIONES LIPA - FUNDACIÓN AGAPE
      Atelier - Obras: Lugar Fecha Tema

Italia

Bari
Barletta (BA)
Caltagirone (CT)
Capiago (CO)
Cassino (FR)
Cinisello Balsamo (MI)
Fondi (LT)
Lecce
Lenno (CO)
Milano
Modugno (BA)
Monza (MI)
Parma
Porto S. Stefano (GR)
Ravoledo (SO)
Reggio Calabria
Reggio Emilia
Roma
San Giovanni Rotondo
Scaldaferro (VI)
Senigallia (AN)
Supersano (LE)
Trieste
Verona

Mosaicos pequeños

Croacia
Eslovaquia
Eslovenia
España
Francia
Portugal
República Checa
Rumanía
Serbia

América
Medio Oriente

 

Rampa della chiesa inferiore di San Pio da Pietrelcina (3)
71013 San Giovanni Rotondo (FG)

La vida espiritual no es una imitación de modelos externos, sino la primacía de la caridad y la unión de amor con el Señor

San Francisco trata de liberar a un fraile del moralismo recordándole la verdadera naturaleza de la vida espiritual. En la fe los santos quieren ser sobre todo inspiración para nuestra vida y sobre todo amigos en cuya comunión nos sentimos más fuertes, porque no estamos solos en el camino de la ascesis.

Francisco lleva el pan a un fraile che le imita en el ayuno
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

La comunión testimonia la autenticidad de la vida espiritual

Al padre Pío le gustaba entretenerse por las tardes con los frailes conversando sobre cosas espirituales, sobre todo sobre la vida de los santos. Pero también con el simple relato de historias, de acontecimientos, e incluso chistes.

El padre Pío en la convivencia fraterna
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

Para el hombre espiritual, la creación es el lugar donde Dios nutre, consuela, sana y salva

San Francisco estaba enfermo y sentía que beber un vaso de vino le habría hecho bien. Al no tenerlo bendice el agua y ésta se convierte en vino. El hombre espiritual ve el agua, el vino y la sangre de Cristo y conoce la unidad del amor, hacia Dios, hacia los demás, hacia la tierra y hacia sí mismo. Es un hombre verdaderamente libre.

Francisco transforma el agua en vino
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

Un padre espiritual a través de las cartas ilumina, consuela, advierte e incluso cura

Es impresionante la mole de correspondencia del padre Pío que indica lo mucho que quería ayudar a la gente a leer la obra de salvación que el Espíritu Santo, a través de Cristo, continúa realizando en la Iglesia.

El padre Pío atiende la correspondencia
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

Para el hombre espiritual incluso el mayor enemigo es destinatario del mensaje de la salvación.

San Francisco como hombre libre no actúa según los prejuicios y fascina incluso al sultán con su predicación. Y como dice san Buenaventura volvió triste a Italia no por no haber convertido al sultán, sino porque incluso éste lo ha defendido y Francisco no pudo llegar a ser un mártir.

Francisco anuncia el Evangelio al sultán
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

El padre espiritual sabe acoger sin perjuicios a todos aquellos que se dirigen a él

El diálogo con la cultura pasa principalmente a través del encuentro con las personas que la hacen. El padre Pío, como padre espiritual, tuvo esa sabiduría de la vida que atraía a muchos hombres doctos y famosos porque buscaban en él una palabra sobre el misterio de la vida.

El padre Pío bendice a las mujeres y a los hombre de cultura
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

El hombre espiritual realiza la caridad; el amor realizado es la belleza, y la belleza atrae

San Francisco, como hombre nuevo, viviendo radicalmente la conformidad con Cristo, se convierte en padre en la fe. Los que lo encuentran ya no viven para sí mismos sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

San Francisco presenta al Señor la segunda y tercera orden franciscana
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

Generados para Dios en la oración como hermanos

El Padre Pío intuye que se camina hacia un tiempo en el que se discutirá más, se trabajará mucho, pero la oración podrá ser descuidada. Sabiendo bien que sin oración no hay vida con Dios, comienza una cadena de oración constante.

Paternidad de san Pío, los grupos de oración
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

La felicidad - mediante la creación invisible Dios consuela el corazón de quien le ama

La vida recibida en el bautismo se realiza a través del camino pascual que hace feliz al hombre. La bienaventuranza y la felicidad son compañeras de quien está con Cristo y sabe que camina por la recta vía, a pesar de las vicisitudes dramáticas de la vida.

Francisco escucha la música de los ángeles
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

«Los niños enfermos son mi consuelo»

El padre Pío es sobre todo padre. Los penitentes y los fieles que acudían a él lo conocían como padre que genera para la vida capaz de vencer a la muerte. Y por eso continúa el flujo de los fieles, en un tiempo en que, más que nunca, se advierte la necesidad de un padre.

Por sí mismos, como episodios finales, deberían ser representadas las muertes de San Francisco y del padre Pío, pero en este descenso hacia la cripta la muerte se encuentra enseguida en el comienzo del recorrido, con el bautismo de Francisco y de los estigmas del padre Pío. Así se concluye el descenso a la cripta sin representar la muerte física de estos dos santos, sino simplemente mostrando el resultado de sus vidas.

El padre Pío y la Casa Alivio del Sufrimiento
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2009

Se entra en el cielo a través del amor, es decir, a través de las cosas con las que nosotros hemos amado.

El padre Pío se detiene ante la puerta del cielo que para él tiene la forma de la puerta del confesionario y pedir al Señor que le deje allí hasta que hay entrado su último hijo. En el paraíso se vislumbra a Mary Pyle, su gran discípula e su hija espiritual, y la Virgen de las Gracias, tan amada y venerada por él.
Con esta imagen, el peregrino es confirmado en la confianza de que el padre Pío no deja de interceder por aquellos que recurren a su ayuda.

En el paraíso vemos a la Virgen de las Gracias, imagen ante la cual el padre Pío rezó mucho. Es importante destacar el contenido dogmático de esta imagen: la imagen: la Virgen es imagen de la Iglesia, y entonces Cristo, a través de la Iglesia, nutre a los fieles con la gracia.

El padre Pío en el umbral del paraíso
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

septiembre 2009

Toda la tradición iconográfica de la Iglesia desde la antigüedad nos dice que el oro es la materia más adecuado para expresar la santidad, la fidelidad y la luz de la gloria de Dios. También el padre Pío se inserta en esta tradición y ve en el paso de la arcilla al oro el paso del hombre viejo al hombre nuevo. Ve la transfiguración que la gracia de Cristo realiza en nosotros, seres humanos frágiles, vulnerables, abiertos al pecado.

«La arcilla humilde se convertirá en oro finísimo"
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

septiembre 2009

Antes de entrar en la cripta, encima de la puerta está la imagen de Cristo que baja a los infiernos bloqueando con la cruz la boca del Sheol y saca fuera del imperio de la muerte a Adán y Eva. Cristo no dejará en la tierra el cuerpo de los que le han seguido para vivir Su vida, sino que los resucitará llevándolos consigo a la luz de la Gloria del Padre.

Entrada en la cripta con el Descenso a los infiernos
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

septiembre 2009

Juan Pablo II fue el Papa que llevó el fraile de Pietrelcina, gran confesor e incansable dispensador de la misericordia de Dios, humilde guerrero en la lucha contra el mal, al honor de los altares:
¿Cuál fue la vida de este humilde hijo de san Francisco, si no es un ejercicio constante de fe, corroborado por la esperanza del cielo, donde poder estar con Cristo? «Voy a prepararos un lugar, para que donde yo estoy estéis también vosotros». ¿Qué otros objeto tuvo la durísima ascesis a la que el padre Pío se sometió desde su primera juventud, sino la identificación progresiva con el Divino Maestro, para estar donde Él está.

La puerta
Rampa de la iglesia inferior de san Pío de Pietrelcina

San Giovanni Rotondo (FG) - Italia

abril 2010

La puerta marca la transición. Cuando la puerta está abierta, el peregrino ve encima de la luna, el sol y la estrella de ocho puntas, es decir, la estrella que anuncia el Octavo día, la nueva creación, el día en el que todo está presente a la vez en Cristo. San Francisco y san Pío hicieron ver a Cristo en sus vidas, lo hicieron visible y llevaron a muchas personas al encuentro con Él. Ahora bien, si se quiere encontrar a san Pío, hay que encontrar a Cristo, porque san Pío está en Cristo y en su gloria.

La dirección de la rampa, por lo tanto, está en comunión con los dos santos, vencer todos los escollos, las tentaciones y las ilusiones de la vida para alcanzar a Cristo. Cruzando la puerta, se entra en el palacio del Rey de los Cielos, donde todo nos habla de Cristo, de todas partes Cristo no viene al encuentro y, con Él y en Él, san Pío.


Volver a la página anterior >>>
Volver al principio>>>
Cripta>>>

 
   
PONTIFICIO INSTITUTO ORIENTAL - CENTRO DE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES EZIO ALETTI
Via Paolina, 25 - 00184 Roma, Italia - Tel.: +39-06-4824588 - Fax: +39-06-485876 CONTACTOS
italiano