- CENTRO ALETTI - FORMACIÓN ESPIRITUAL Y PASTORAL - ARTE ESPIRITUAL - EDICIONES LIPA - FUNDACIÓN AGAPE
      Atelier - Obras: Lugar Fecha Tema

Slovenia

Črni Vrh
Cappodistria/Koper
Grosuplje
Idrijske Krnice
Kanal
Kočevski Rog
Kranj
Ljubljana
Ljutomer
Maribor
Mengore (Volče -Tolmin)
Pertoča (Rogašovci)
Rače
Tamar (Kranjska Gora)
Zaplaz (Čatež)

Mosaicos pequeños

Croacia
Eslovaquia
Eslovenia
España
Francia
Italia
Portugal
República Checa
Rumanía
Serbia

América
Medio Oriente

 

 

Capilla del Colegio San Estanislao en Lublana
Zavod Sv Stanislava, Štula 23, 1210 Lubliana - Šentvid, Eslovenia


El punto de partida de los contenidos de este mosaico se encuentra en la propia capilla, que carga con una impronta histórica trágica: las personas que estaban aquí dentro esperaban la muerte, esperaban conocer la decisión sobre el lugar a que serían deportadas o asesinadas.

foto

Vista panorámica
Capilla del Colegio San Estanislao

Lubliana-Šentvid - Eslovenia

Mayo 2006


La escena se inspira en el pasaje de la visión del valle de los huesos del profeta Ezequiel (cf. Ez 37, 1-14). Toda la tierra está sembrada de huesos. Hay huesos por todas partes, en muchas cuevas, porque nosotros los hombres, de generación en generación, continuamos empujándonos a las cuevas. Siempre hay algo más importante que el hombre que se tiene delante y que hace que le empujemos a la muerte. Pero, cuánto más fuerte es la muerte, tanto más fuerte es Jesucristo. Por lo tanto, si queremos mostrar la fuerza, la luz y la gloria del amor de Jesucristo, también tenemos que mostrar la fuerza del mal. De lo contrario, se trata de un cuento. El cristianismo es una intervención en la realidad, no en la fantasía.
En este valle, el Espíritu sopla y los huesos viven de nuevo. Así que basta con los huesos, basta con las listas de muertos, de asesinados. Debemos mostrar cómo la fe ve estos huesos, cómo la Palabra de Dios los ilumina. Cuando sopla este viento -el Espíritu- todos estos huesos vuelven a vivir, se revisten. Hablando teológicamente, sabemos que el Espíritu Santo es el Señor que da la vida, es el Señor que trajo al Verbo a la vida, que formó la vida según la imagen del Verbo, que encarnó a Jesucristo en la Virgen María. Por eso, este Espíritu no es una energía abstracta, sino un Rostro.
Los artistas han tratado de mostrar el rostro de Jesucristo como lo más potente de esta capilla. Por eso, el Espíritu Santo ha concentrado el amor de Dios sobre este rostro, que es inmensamente bueno.
Cristo viene, baja y da su mano a los muertos. Cuando extiende la mano, ellos reviven. Tarde o temprano todos nos encontramos en el pecado y en la desolación, o porque nosotros mismos hemos pecado, o porque alguien ha cometido un pecado contra nosotros... Tarde o temprano, todos sentimos este peso de las tinieblas. El Señor viene a nosotros y nos da la mano para sacarnos.

foto

Parte central
Capilla del Colegio San Estanislao

Lubliana-Šentvid - Eslovenia

Mayo 2006


Cristo está en el torbellino de su manto, un manto que tiene múltiples significados en la Biblia, pero que esencialmente recuerda la gloria de Dios, es decir, Dios que se revela en el esplendor de su majestad, de su poder, de su santidad.
Aquí Cristo desciende, pero su manto, sin embargo, sube. En su manto están los apóstoles, y poco a poco se llena con todos aquellos a quienes el Señor está sacando de la muerte. El manto es la Iglesia, porque la Iglesia es el lugar donde se refleja la gloria de Cristo resucitado, un espacio dilatado por la resurrección, lugar de la epíclesis del Espíritu Santo y de la transformación de toda ofrenda en el cuerpo de Cristo.
La Iglesia es el ámbito donde se vence a la muerte, donde, en Cristo resucitado, se encuentra el sentido incluso del sufrimiento más absurdo de quienes han confiado en Él.

foto

Cristo y los apóstoles
Capilla del Colegio San Estanislao

Lubliana-Šentvid - Eslovenia

Mayo 2006


Con esta escena se muestra que la Iglesia es el ámbito del amor, que da vida, que no excluye, sino que hace crecer, bendice e ilumina. Incluso aquellos que están lejos de la Iglesia y tal vez son escépticos en relación a ella pueden descubrir la Iglesia como la mayor sorpresa: lo que está partido endereza, lo que está enfermo se sana, lo que es impuro se purifica, lo que es humillado se ensalza, lo que se rechaza es acogido. La Iglesia es el ámbito en el que toda buena obra que uno ha hecho, aunque se sea el más grande pecador, no será olvidada. La Iglesia es la eterna memoria de la bondad, de la caridad. La Iglesia es el ámbito donde las cosas buenas quedan recogidas para siempre. Con el cuerpo que ahora tenemos y que será destruido, nos estamos preparando otro cuerpo, que permanecerá. Esta es la semilla que morirá para hacer germinar otra cosa. Esto es indicado por el manto, lleno de la comunidad del amor.
Los apóstoles hacen signos: oran, muestran al Señor, predican, bautizan, ungen, ordenan, perdonan.
Aquí están todos los sacramentos y todo lo que la Iglesia tiene que comunicarnos la vida, para que nuestra realidad humana miserable pueda entrar en la vida.
A la izquierda, mirando a Cristo, Pedro impone las manos sobre aquel a quien Cristo ha sacado de la muerte. El perdón, de hecho, es como la salvación de la tumba: es la vida que se ha perdido, pero que se encontrará para la eternidad en el Señor, escondida en Dios.
En la otra parte, está la mujer a quien Cristo ha arrancado de la muerte. Alrededor de su mano está envuelta la estola, un símbolo del rito del matrimonio, que evoca toda la teología de Pablo sobre la fidelidad de Cristo y de la Iglesia, de Dios y del hombre, del varón y de la mujer.

foto

Eva arrancada de la muerte
Capilla del Colegio San Estanislao

Lubliana-Šentvid - Eslovenia

Mayo 2006


A la izquierda, mirando al altar, está el patrono de la iglesia, san Estanislao de Kostka, joven jesuita polaco del tiempo de los primeros jesuitas en Polonia, justo después de san Ignacio. Los padres no le dejaron entrar a los jesuitas, por lo que lo enviaron a estudiar y le encontraron una habitación con protestantes. Se puso enfermo y quiso recibir la comunión, pero los protestantes no permitieron que lo visitara a un sacerdote católico. Pero Dios no lo abandonó: vino la Madre de Dios en persona y le puso durante un momento en sus brazos al Hijo de Dios
La comunión no es algo mecánico. Lo que ofrecemos -el pan marcado por el pecado, porque es hecho, llevado y ofrecido por pecadores- se hace Cristo. Cristo lo acoge para convertirse a sí mismo en pan y con este gesto nosotros comulgamos. Comulgamos con Cristo.
Se trata de la relación -Cristo se nos entrega. Deberíamos aprender a decir y entregar a Cristo todo lo que vivimos: nuestros temores, los deseos, las pasiones, las enfermedades, las esperanzas… Le podemos entregar todo porque Él se entrega en nuestras manos.

foto

La Madre deDios con san Estanislao
Capilla del Colegio San Estanislao

Lubliana-Šentvid - Eslovenia

Mayo 2006


En el otro lado está el sagrario. En un tiempo el sagrario era simplemente un lugar donde se conservaba la Eucaristía. Luego se convirtió en una pequeña capilla dentro de la iglesia.
Hoy en día, a veces se ve un pintado sobre el sagrario una espiga, y a a veces un pan….
En el primer milenio, sobre las vendas blancas que quedaron en el sepulcro vacío tras la resurrección, se escribía en griego ho on, es decir, «Aquel que es» (cf. Éx 3, 14), porque Él vive. Tal vez esta es la inscripción más adecuada para el sagrario.
En el arte litúrgico, las imágenes son como la enseñanza, el contenido, mientras que el trasfondo tiene otr significado. El trasfondo es decorativo. Toda la iglesia debería reflejar algo hermoso. La belleza significa un mundo penetrado por el amor, por la armonía. Por eso, se utilizan la geometría y la libertad, las piedras grandes y pequeñas, claras y oscuras, brillantes y mates, lisas y rugosas. Sólo el contrapunto, de hecho, puede conducir a la armonía, de lo contrario nos quedaremos en la monotonía. Los contrarios se deben desarrollar hasta una tensión tal que las piedras puedan deslizarse. El arte debe mostrar que la materia no es oscurecimiento del espíritu, sino su revelación. En efecto, la materia está viva, tiene el alma, quiere ir al Creador. Por eso, todas estas piedras, todos los trasfondos quieren mostrar que todo lo creado participa en la redención. Y cuando se miran estas superficies, puede suceder que el alma empiece a despertar algo bello, dinámico, vivo. Sí se comprenden modo diverso las imágenes, el sacerdote que celebra la misa… Porque la comprensión correcta sólo es posible si llevamos dentro una disposición de comunión, de bondad, de vinculación con los demás. De lo contrario, no se puede entender. Por eso, la decoración se hace con la misma atención que los rostros. La iglesia como edificio, de hecho, refleja un sentido de nuestra identidad como iglesia como comunidad. En el Nuevo Testamento, Cristo es el único templo y nosotros somos las piedras vivas de este templo, de esta iglesia que edificamos. Al cruzar el umbral de la iglesia, se encuentra los rostros y se entiende que hemos entrado en esta comunidad. En este sentido la iglesia es el reflejo de nuestra comunidad, de la Iglesia en la que la muerte es vencida, porque el amor de Cristo es más fuerte que cualquier mal. Y este amor nos lo da el Señor para que lo testimoniemos hasta el final.

foto

Detalle
Capilla del Colegio San Estanislao

Lubliana-Šentvid - Eslovenia

Mayo 2006

   
PONTIFICIO INSTITUTO ORIENTAL - CENTRO DE ESTUDIOS E INVESTIGACIONES EZIO ALETTI
Via Paolina, 25 - 00184 Roma, Italia - Tel.: +39-06-4824588 - Fax: +39-06-485876 CONTACTOS
italiano